Escuela

El Club Triatlón Cuellar, en concordancia con el art. 3 de sus estatutos, ha optado por promover el triatlón, no solo a nivel de categorías superiores, sino que ha dado un paso más, para ayudar a fomentar y enseñar el deporte de base, creando la Escuela de Triatlón Cuéllar, donde enseñaremos a los niños que estén interesados la práctica de este deporte.

REQUISITOS MINIMOS.

Como norma general, para poder formar parte de la Escuela Triatlón Cuéllar deberán cumplirse los siguentes requisitos:

  • Pertenecer al club Triatlón Cuéllar (cumpliendo los requisitos como cualquier otro socio).
  • Desenvolverse en los tres medios donde se va a desarrollar este deporte: piscina, bici y corriendo.
  • Tener como mínimo 7 años de edad.
  • Sus padres estarán dispuestos a colaborar en la formación de hijos.
  • Dispondrán de licencia federativa, o estarán apuntados a escuelas deportivas, dependiendo de lo que se estime para cada categoría , pudiendo cambiar esto de un año a otro.
  • Atenderán siempre a las condiciones de seguridad y salud que les indiquen sus monitores: ponerse las protecciones correspondientes para el deporte que estén realizando, atender a las indicaciones de los monitores, ir con la digestión hecha a los entrenamientos, mantener una correcta hidratación, …

Decálogo del joven triatleta.

Este decálogo, es una guía que debería estar en la mente de todo niño que vaya a empezar a practicar deporte.

  1. Respeta las reglas propias del deporte: Los reglamentos están confeccionados para que la prueba sea justa y se produzca en igualdad de oportunidades, pero principalmente para proteger al propio deportista ya que en su mayoría son medidas de seguridad. El juego limpio debe prevalecer sobre otros oscuros intereses como ganar a toda costa.
  2. Plantéate objetivos concretos ajustados a la realidad: no debes exigirte ni más ni menos de lo que realmente puedes hacer. El que siembrarecoge; es decir, si entrenas bien, competirás bien; pero si no lo haces, no quieras recoger la cosecha. Se trata de ir poco a poco, exigiéndote en la medida que vas mejorando tu calidad como deportista.
  3. Aprende a ganar con modestia y a perder con dignidad. No siempre se gana, ni ganan todos. Por eso, cuando se gana, hay que compartir el éxito con alegría y no con vanagloria, pues ésta probablemente sea pasajera. Cuando se pierde podemos aprender de ello. Una derrota siempre es una enseñanza y un reto.
  4. Respeta al resto de triatletas apreciando sus esfuerzos. Un triatleta sabe mejor que nadie el esfuerzo y sacrificio que cuesta convertirse en un deportista. No se puede mirar por encima a los demás por correr menos. Quizá su capacidad física sea inferior, pero su capacidad humana puede ser infinitamente superior a la nuestra. Respeto y tolerancia ante los adversarios en la competición nos llevará a hacer grandes amigos.
  5. Lleva una vida sana con una buena alimentación y un correcto descanso: El entrenamiento invisible es aquel que no se ve, pero que ayuda a competir bien: un plato de macarrones no nos hará ganar por sí solo si no entrenamos; pero alimentarnos con corrección y variedad, evitando comida basura y mejorando la dieta sí nos conducirá a mejorar los resultados y la recuperación. La “gasolina” principal en los deportes de resistencia son los hidratos de carbono. La dieta mediterránea es rica en ellos. Por otro lado, el descanso es fundamental. Respetar el sueño suficiente y reparador permitirá estar descansado para entrenar y competir.
  6. Entrena apropiadamente, sin excesos ni defectos: si te pasas de entrenamiento se puede producir el agotamiento. Si éste es muy profundo, podemos entrar en un estancamiento que el mismo cuerpo produce para defenderse de la agresión que supone tanto esfuerzo. Es el síndrome de sobre entrenamiento. La principal causa es la falta de descanso adecuado o la mala planificación del entrenamiento. Déjate aconsejar por personal cualificado y no cometas el error de entrenar por tu cuenta, el entrenamiento debe ser personalizado. Por otro lado, si al cuerpo no se le somete a esfuerzos que le produzca la necesidad de adaptación, nunca mejorará nuestro nivel. Si siempre hacemos lo mismo, el cuerpo se acostumbra y no aumenta sus capacidades.
  7. No menosprecies la técnica de cada deporte, es el mejor momento de aprenderla. Durante la infancia y juventud, es mejor momento para aprender correctamente la técnica de los tres deportes, especialmente la natación. No dedicarle el debido tiempo y respeto puede llevamos a adoptar malos gestos o hábitos muy difícil de corregir en etapas posteriores. Siempre hay que dedicarle tiempo en nuestros entrenamientos, evitan lesiones y mejoran los resultados a largo plazo.
  8. Escucha a los que te aconsejan acertadamente Tu entrenamiento, tus objetivos, tus sueños, tus esfuerzos… no pueden dejarse en manos de cualquiera. Escoge bien los consejos y los consejeros y no te dejes influir negativamente.
  9. Sé constante en tu esfuerzo, la recompensa personal llegará. Lo que se adquiere con facilidad no satisface tanto como aquello que cuesta lograr. El deporte del Triatlón puede llenar tu vida de retos, muchos de ellos a largo plazo y con objetivos de mejora física y humana importantes. Rendirse antes de tiempo nos causará frustración. La constancia es la que nos llevará al éxito personal y deportivo.
  10. La alta competición comienza más tarde, no quemes etapas demasiado pronto En categoría menores es pronto para tomarse la competición como algo más de lo que es: un juego. Es una preparación, una formación para etapas posteriores. Hay que ser pacientes, prepararse a fondo, mejorar técnica, habilidades y aumentar nuestras capacidades para, llegado el momento, estar en óptimas condiciones para dar rienda suelta al Triatleta que llevas dentro. El que desde muy temprano se toma este deporte como alta competición, nunca llega a ella, se queda por el camino, agotado de tanto esfuerzo físico y psicológico.
Oscar González.