Mi primer triatlón, Arroyo 2013 – Jorge.

nov 21st, 2013 | Publicado por: | Categoría: Crónicas

Hace dos años quién me iba a decir que iba a ser capaz de realizar un triatlón… y no uno cualquiera…sino ¡¡un olímpico!! Volviendo atrás en el tiempo… yo era una persona totalmente sedentaria. Un día, decidí comenzar a coger la bicicleta y a partir de aquí mi vida cambió. Decidí unirme al CLUB TRIATLÓN CUÉLLAR, y desde el momento que comencé me sentí como uno más. Esto me ayudó a seguir logrando objetivos.

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Mi primer objetivo fue el triatlón olímpico de Arroyo de la Encomienda (Valladolid). Os pregustaréis que porqué empecé por un olímpico. Sí, ya lo sé, estoy un poco loco y creo que cuando me apunté no sabía realmente lo que me esperaba -jeje.

Estaba deseando que se llegara el día del triatlón, tanto que el día antes ni dormí. Ya tenía todo preparado pero los nervios y la sensación continua de olvidar algo no me permitían pegar ojo. Por fin suena el despertador. Me levanto con muchísimas ganas de darlo todo. Había quedado con Jesús para echar las cosas en su coche y me sobró tanto tiempo que saqué la bici y estuve dando una vuelta, haciendo tiempo hasta que vino. Echamos todo al coche y subimos a casa de Javi para emprender el viaje.

Durante el viaje no paré de hacer preguntas a Jesús. Yo creo que le hice todo tipo de preguntas. Las contestaciones que me dio fueron muy buenas pero no me tranquilizaban. Era un día gris con algo de frío y en el camino nos llovió un poco… “¡un día perfecto para mi primer triatlón!” -jeje. Me tenía que meter en el río con el frío que hacía y ¡encima llovía!

Por fin llegamos a Arroyo de la Encomienda. Fuimos a por el dorsal y tomamos un café importantísimo durante el cual Óscar, Javi, Ricar, Jesús, Rubén y Gonzalo me daban consejillos que luego me vendrían muy bien. Desde aquí se lo agradezco a todos porque sin sus consejos no hubiera podido terminarlo (eso lo tengo claro). Fuimos al coche a preparar todo: las bicis y el resto del material y lo colocamos en boxes. Nos pusimos el neopreno, que de los nervios que tenía me lo puse ¡hasta tres veces mal! hasta que por fin ya a la cuarta me hice con él -jeje.

Ahora llega un momento crucial para mí: decidimos ir al río a calentar un poco (hasta ahí todo bien). Mi sorpresa fue cuando llegamos a la orilla y me fijé que los que estaban nadando en el río nadaban pero no avanzaban ni un solo metro. Pensé que no podía ser. Mi estado de nervios aumentó tanto que casi me dieron ganas hasta de retirarme y no hacer el triatlón. Pero la ilusión que tenía por hacerlo pudo con todos los nervios. Nos metimos a calentar y vi que por la orilla sí que se avanzaba, lo cual me tranquilizó un poco, pero no del todo.

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Llegó el momento de la verdad: ¡empezaba mi primer triatlón! Nos metimos todos en el río. Había mucha corriente, nos pusimos en el lugar estratégico que ya habíamos hablado en el café. Yo sólo pensaba “de aquí tengo que salir lo antes posible por mi madre” que estaba allí animándome y estaba más asustada que yo. Así que sonó la sirena y empecé a nadar como si estuviera loco. Se me ocurrió parar un momento para ver dónde me encontraba, cuando de repente me pasa uno por encima, otro me da una patada en la cabeza y OTRO UN MANOTAZO. Fue la última vez que saqué la cabeza para ver dónde estaba. Pensé “ya no paro más”, así que seguí nadando y siguiendo al que nadaba por delante de mí, aunque todavía me daban manotazos (pero ya no tantos). La subida la hice muy bien y luego la vuelta mejor, por el medio del río, dejándome llevar por la corriente. Estaba tan asustado que el miedo me hizo nadar tan rápido que salí el número 33 de la sección de natación. Cuando salí lo primero que vi fue la cara de alivio de mi madre y luego la de mi padre. Después llegué a boxes y… ¡¡no me podía creer lo que veía: casi no faltaban bicis!! (los demás aún estaban en el agua). Me quité el neopreno todo lo rápido que pude porque estaba un poco mareado del agua (yo creo que de los golpes que me dieron -jejeje) y cogí la bici.

La sección de la bici no fue mi fuerte. No hacía más que adelantarme gente. Cada vez que se me acercaban por detrás sabía que era una cabra por cómo sonaba, como un avión. Había muchas cuestas. El primero que me adelanto del club fue Ricar porque Javi iba ya por delante de mí, después fue Jesús y ya en los últimos kilómetros me adelantaron Rubén y Gonzalo a los que intenté seguir pero mis piernas no daban más de sí (después de darlo todo en natación). Mientras, Óscar me iba diciendo lo que me quedaba.

Cuando llegué a bóxes con la bici vi a mi hermana que también me había venido a ver y pensé “no puedo tirar la toalla ahora” Así que deje la bici y me puse a correr. Los primeros 500 metros bien, pero de repente se me empezaron a cargar las piernas tanto que no podía correr, tuve que parar. Pensé que ahí había terminado mi triatlón, pero soy muy cabezota y me paré y estuve estirando un rato y me dijo un organizador que siguiera corriendo al cual le contesté que ya no podía más, que corriera él… Luego fui andando hasta que ya se me soltaron un poco los músculos y me dije que ya los 10 Km. tenía que terminalos, y con mucho esfuerzo y constancia y con la animación que tenía llegué a la meta donde estaban todos esperándome para darme la enhorabuena. La verdad es que sin ellos no hubiera podido terminarlo. Para rematar la jugada nos fuimos a comer donde Jesús.

Fue un día que recordaré toda mi vida, pero eso sí, recomiendo a todo el mundo que empiece por un sprint.

Al día siguiente me dolía todo el cuerpo. Pregunté que si era normal que me doliera tanto y me dijeron que eran las agujetas normales. Fui al fisio y me dijo que tenía una contractura. Al final me lesioné pero mereció la pena. Así que os animo a todos a uniros a este club para practicar este deporte tan satisfactorio. Todos somos capaces de conseguirlo con un poco de esfuerzo.

Jorge.

Pd: no compitas con nadie, no tienes que demostrar nada a nadie. No tienes que llegar donde otro llegó, sólo superar tus propios límites ¡¡Sé la mejor versión de ti mismo!!

2 comentarios
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  1. Muy buena crónica.

    La próxima la de Buelna.

    Enhorabuena.

  2. Enhorabuena por la proheza!!!

    Hay que tener huevos,eh? Jajaja