L’ampolla Ironcat 2013. Javier, Ricardo y Jesús.

may 28th, 2013 | Publicado por: | Categoría: Crónicas

L’ampolla Ironcat 2013.  Por Javi P.

No sé ni por dónde empezar. Lo mejor es recordar qué es lo que hemos tenido que hacer para disfrutar del día del ironcat. Como otras muchas veces, es Ricardo el que nos mete en el lío. No conseguimos que Oscar y Juancar se animen a acompañarnos pero el que sí lo hace, unos días después de inscribirnos Ricardo y yo, es Jesús. Qué mejor excusa para comprarse una cabra que inscribirse a un ironman, en este caso ironcat.

Irotcat2013_1Ya inscritos y llevando a cabo el plan de entrenamiento, vienen unos días un poco complicados. Unos días que me hicieron dudar si podría con el entrenamiento o el entrenamiento podría conmigo. Últimos de febrero y primeros de marzo. Por segunda vez desde que empezamos a entrenar en noviembre, me toca parar. La espalda y una fuerte tos un poco agarrada al pecho que no se me quita. Dos semanas sin correr y una semana si hacer nada de nada, ni nadar, ni bici, ni nada. Buuufff, me entran dudas de si podré seguir todo el entrenamiento o me tocará parar de vez en cuando por la espalda y no podré llevarlo a cabo. Vuelvo a los entrenamientos con ganas, con muchas ganas. Mediados de Abril, entrenamiento de calidad. Un olímpico que hacemos Jesús y yo en Cuéllar. Ricardo corre en Valladolid el duatlón de los bomberos. Oscar y Manuel nos acompañan el último sector. Todo genial. Muy buenas sensaciones y buen ritmo en todos los sectores. Al día siguiente 158 km. de bici en 5 horas con una transición corta. Acabo el entrenamiento genial. Se me han quitado todas las dudas. ¡Podemos con el entrenamiento!

 Van pasando las semanas. Vamos comentando lo que tendría que ser la carrera: natación tranquila, bici tranquila, carrera como se pueda. Entrenamientos con casi todos. Cuando no vienen unos, están otros. A Jesús le preocupa no acabar. Ricardo no se plantea no acabar. No se puede pensar en eso, dice. Y tiene razón. Yo no lo pienso. Estar allí es un premio. Mi mayor preocupación era cumplir con los entrenos y eso lo hemos hecho.

 Llega el día. La noche anterior habíamos planificado la carrera entre los tres. Barrita en este km, bocatas en estos otros, paramos a comer en la cuarta vuelta de bici, geles para la carrera a pie, que no se nos pase hidratarnos bien,… etc.

 Línea de salida. Increíblemente tranquilo. Se lo decía a Jesús y Ricardo: “si vamos a hacer lo que sabemos hacer: nadamos un poco, un paseo largo de bici, corremos un rato y listo”. Se ríe alguno de los que está a nuestro lado, “jajajaj, si, si, si basicamente es eso, pero….”

 Bocinazo ¡a nadar! “¿Por qué corre tanto la gente? Si esto es muy largo” Entramos al agua los tres juntos. Les doy una palmada a los dos, les deseo suerte y nos tiramos los tres a nadar. Qué maravilla nadar sin tener la presión de salir rápido. Creo que nunca había disfrutado tanto de la natación de una carrera como de esta. Son tres vueltas que se me pasan voladas. Salgo del agua. Miro a mi alrededor, no veo a Eva, ni a Álvaro, Estela o María. Oigo que chillan mi nombre. Están ahí arriba con la estupenda pancarta que nos han preparado: “si puedes soñarlo, puedes lograrlo”. Les saludo y voy andando hacia boxes mientras me quito el neopreno. Llego a mi bici. Me termino de quitar el neopreno. Cojo la ropa de bici y voy a la carpa a cambiarme. Sin prisa, que no hay prisa. Vuelvo a por la bici y salgo de boxes. Veo el reloj del tiempo que estaba al lado de la salida: 1h13min. Me había tomado mi tiempo en boxes. Del agua había salido en 1h 04min 10sg., según las clasificaciones. A la que salgo con la bici veo a Eva, María, Álvaro y Estela. Les pregunto por Jesús y Ricardo y me dicen que Jesús acaba de salir y que Ricardo aún no.

 Vamos a por la bici. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Salgo del pueblo y primera barrita. Me la como y me pongo a un ritmo cómodo. Miro el cuentakilometros. Voy alrededor de 29/30 km/h. Subo un piñón. Demasiado flojo. Vuelvo a bajarlo. Ahí me siento bien. Ese ritmo de Jesús y Oscar, “así, de aquí a Marruecos”. Nos vamos cruzando una y otra vez. Jesús me pilla en la segunda vuelta. Paramos a comer pasta en la cuarta vuelta, eran seis. Nos dicen que el “whatsapp” está que arde. Saludamos a la cámara. Acabamos la bici prácticamente juntos, no sin antes decirme hacia la mitad de la última vuelta que no se encuentra muy bien en ese momento. Le digo que afloje y coma bien. Que descanse antes de salir a correr. Boxes. María me pregunta que dónde está Jesús con cara de preocupación. Se lo estoy contando cuando llega Jesús. Le pregunto que como está, me dice que bien. Entro a cambiarme y seguido al baño que nos han puesto en boxes. Cuando salgo ya se ha ido Jesús. Me doy bien de crema y se la dejo en la bici de Ricardo.

 ¡A correr! “Ahora empieza lo bueno” -pienso. Me encuentro genial. Veo a Ricardo que llega con la bici. Nos chillamos dándonos ánimos. Pilló a Jesús al acabar la primera vuelta. Me dice que él va a seguir en ese ritmo, que se siente bien ahí. Yo iba bien un poco más rápido, como venía esa vuelta. Se lo digo a Jesús y sigo. Van cayendo las vueltas increíblemente rápido y bien. Bebo en todos los avituallamientos. En el km 17, una de las veces que me cruzo con Jesús, me dice “ya está hecho” y yo me quedo pensando “si no ha empezado lo bueno todavía”. Me tomo el primer gel en el km. 21. Me sienta genial. Playa a un lado. Gente animando al otro. Chicas en topless en la playa. Me acuerdo de Oscar. Si es que no es lo mismo pasar al lado de una cosechadora que por aquí. Dónde va a parar, jajajaj. Me cruzo con Ricardo a mitad de la cuarta vuelta. Se ríe. Antes de acabar la cuarta vuelta le cojo en el avituallamiento. En ese no me tocaba parar a beber ni a nada así que le saludo y sigo. Acabo la cuarta vuelta, km 28 a un ritmo medio de 5:13. Era la primera vez que miraba la media que llevaba. Me sorprende gratamente. Veo en el reloj de la prueba que llevo 9horas 59minutos de carrera. Me quedaban 14 km. Pienso que no iría así de bien todo el tiempo. Dicho y hecho. Km 30. El estomago llama a la puerta. Buuffff. Ando un poco a ver si se me pasa. Intento seguir corriendo pero no puedo. El estomago dice que hay que vaciarle, pero YA!! Voy andando hasta el baño. Descargo y a seguir. Ahora son los dedos de los pies los que dicen que no pueden más. Me había puesto las zapatillas ligeras que son un poco estrechas, aunque hasta media maratón corría con ellas sin problema. Me duelen demasiado los meniques. Intento correr aunque lo hago de una forma muy extraña y apenas puedo 500 metros seguidos. Llego a la zona de boxes y meta con la esperanza de que estuviesen Eva, María, Álvaro y Estela por ahí. Están. Le pido a Eva que me traiga las otras zapatillas en lo que acabo la vuelta. La acabo entre andar y correr. Me cambio de zapatillas y a por la última vuelta.

 Irotcat2013_6Ya muy cansado, con las piernas diciéndome que ya está bien por hoy, me propongo ir hasta la zona donde nos dan la última pulsera sin parar de correr y lo consigo. Pelea entre mi cabeza y mis piernas. Quiero correr otro km. seguido ya de vuelta y las piernas dicen que había dicho hasta recoger la pulsera. Las doy un poco de descanso y me digo que descanso en los repechos y corro en el llano. Así lo hago. Me cruzo con mis dos compañeros de fatigas. “Vamos que ya lo tienes”, “Venga que ya eres finisher”. Yo también los animo. Llego a la zona de boxes. Veo a los cuatro fantásticos que nos han cuidado durante toda la carrera. Me dicen que ya está.

 Queda un km. Voy corriendo al lado de otros cuatro corredores. Mmmmmm…, no me gusta la foto con tanta gente y no tengo ganas ni fuerzas para subir un poco el ritmo y entrar delante, así que … ando un poco, lo justo para darles espacio y entrar solo. Encamino la recta de meta, salen Álvaro y Estela para entrar conmigo. Me chillan Eva y María que las localizo al fondo. Pasamos la meta. 11 horas 33 minutos. Paro un momento y me dirijo hacia las chicas. Eva llora y a María se la saltan las lagrimas de verla llorar. Tengo los pelos de punta. Abrazos y besos.

 Entro en la zona de corredor. Fisio, café, me llama Oscar,… os podéis imaginar lo que me dice, jajajajaj. ¡¡Qué grande es!!!! Por él he llegado hasta aquí. Muchísimas gracias. Nunca te lo agradeceré lo suficiente. Si no es por tí ni tan siquiera hubiese conocido este mundo. El próximo espero compartirlo también contigo. Espero a los dos monstruos con los que he compartido tantos kilómetros, tantos cafés en la bici, tantas bajadas, tantas charlas en la piscina, jajajja. Llega Jesús, que entra con María y poco después Ricardo. Le abrazo, también se le saltan las lágrimas, me emociono,… Estamos los tres en la meta. ¡¡¡Qué grande!!! Hemos acabado todos. Vamos a disfrutarlo de lo lindo.

 Y ya desde ahí, sólo risas y comentarios de la carrera. Lo que nos han cuidado Estela, Álvaro, María y Eva, los ánimos que hemos recibido por whatsapp,… Muchísimas gracias a todos. Lo hemos conseguido.

Javi P.

Mi primer Ironcat, L’ampolla 2013. Por Ricardo.

Todo esto empezó casi casualmente, cuando por motivos de trabajo me vi con Óscar en un pueblo de Soria, los meses de octubre y noviembre, en el cual hay una piscina climatizada con gimnasio, bicis de spinning, cintas para correr, etc. Nos inscribimos y allí pasábamos los ratos de después de currar, hasta la hora de la cena. Pensé que qué mejor invierno que ése para preparar un tri distancia ironman. Busqué, y por las condiciones del circuito, precio y fecha principalmente, me decidí por el IRONCAT. Sabía que era cuestión de levantar la liebre y varios del equipo se animarían a entrenarlo.

El primero en decidirse fue Javi, y como él mismo nos cuenta, después se apuntó Jesús. Yo al principio estaba convencido de que también vendría Óscar, pero no fue así (para el año que viene ya sí, IRONCAT o Vitoria, pero algo habrá que hacer, ¡¡eh Osquitar?) Y eso, pues una vez decididos, pues a entrenar.

Como todo el mundo cuenta, lo más duro de esta distancia es entrenarla. Hay que ser constante y precisamente la constancia no es mi fuerte, pero nos liamos y poco a poco, pasando una miaja de frío algún día, mojándonos un poquito otros o saliendo los últimos de la piscina de vez en cuando, pasaron los meses. La verdad que entrenar en Cuéllar es una gozada, siempre hay gente para hacer lo que toque, creo que en todo el entreno he salido yo solo 2 ó 3 veces. Aquí tengo que hacer mención a Juancar, que aunque ahora hace menos, se ha comido el invierno con nosotros, y en menor medida pero casi igual a Oscar, Roberto, Rubén, Manolo, etc. Y alguno que me dejaré, como Víctor y Álvaro que ya se me pasaban. Cuando nos quisimos dar cuenta era 10 de mayo, el día antes del tri. Tengo la sensación que han sido los 6 meses que más rápido se han pasado de mi vida.

Irotcat2013_3Sobre las 7:30 llegamos a L´Ampolla Estela, Álvaro, Eva, Javi y yo. Allí nos esperaban Jesús y María. El estar allí, ver los dorsales y pensar que ya no había otra salida que el arco de meta nos puso un poco nerviosos, menos a mentefria, que canaliza sus sentimientos para enfocarlos únicamente en darle fuerza a sus piernas. Cenamos en abundancia, nos dimos un paseo y a las 12 a la cama, aunque yo no me dormí hasta más de la 1. Y a las 5 para arriba. Desayunamos, nos preparamos y al box. Teníamos todo controlado, la comida, cuándo comerla, qué ropa llevar en cada sector, cuándo darnos la crema, la vaselina… todo. Jamás hice un triatlón mejor preparado que este, y la verdad que merece la pena.

A las 7 en línea de salida. No quise nadar antes para no quedarme frío. A las 7:04 bocinazo de salida. Como no había calentado me costó un poco coger la respiración, siempre me pasa, pero fueron 50M, después empecé a disfrutar, a disfrutar de verdad. El neopreno y el agua salada me ayudan mogollón y encima no había ni una ola, para mí no podía ser mejor. Me puse a nadar y al poco se me empañaron las gafas, como es una distancia muy larga ni lo dudé, me las quité, las enjuagué y me las puse otra vez y ya genial hasta el final; se me hizo corto, 1h 14 min. No puedo pedir más y además me notaba descansado. Salí del agua y me duché para quitarme la sal, creo que Javi y Jesús no vieron las duchas, ¡que tíos! la verdad que yo más que verlas, las oí.

En el box, al lado de la bici teníamos una mochila con la ropa y todo lo que quisiéramos. Yo nadé con un bañador pequeñito de esos, así que cogí la toalla, la ropa de la bici, la crema y todo el cisco y a la caseta a cambiarme porque no nos dejaban desnudarnos al descubierto. La caseta no era muy grande y me lié un poco con toda la ropa por el suelo, todo revuelto. Eso no lo tenia entrenado, la verdad es que para el siguiente, si la climatología lo permite, haré todo el tri con la misma ropa, porque el tiempo de cambiarme en vez de servirme para descansar, me agobiaba; además, pagamos una pasta por nuestros trajes, pues habrá que usarlos.

Cogí la bici con muy buenas sensaciones. Si no fuese por el cuenta km. habría ido mas deprisa, pero había que reservar. Aproveché para alimentarme, la verdad, me recuerdo en la bici casi todo el tiempo comiendo. Hasta el km 90 estuvo nublado y sin viento, pero a partir de ahí se despejó y se levantó aire, cada vez más. Como ejemplo las primeras vueltas iba a 28 y volvía a 31 y la última fui a 24/25 y volví a casi 40. En el Km. 120 paré a comer un poco de pasta. Yo pensaba que lo hacía todo el mundo, pero al parecer fuimos los únicos. Todo el sector de ciclismo fui detrás de Javi y de Jesús, pero al ser 6 vueltas por la misma carretera, nos veíamos constantemente, me sacaban unos 20 minutos todo el tiempo.

Cuando llegué a dejar la bici vi a Javi que ya corría pero a Jesús no, que como no se cambió de ropa iba más adelantado. Dejé la bici, cogí más ropa y a la casetilla. Mismo ritual o peor, toda la ropa por el suelo, todo lleno de vaselina, ahora recordándolo me resulta hasta gracioso. Bueno, por fin me cambio y ¡a correr!

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Llevaba 8 h justas de carrera, todo según lo previsto y buenas sensaciones. A todo esto, cada vez que Estela, María, Álvaro y Eva nos veían, nos daban un montón, pero un montón de ánimos, gritos, nos trasladaban vuestros ánimos, sabíamos que estaban los móviles a punto de petar y eso da fuerza, MUCHA FUERZA.

Parece mentira que después de 8h, casi 4 km nadando y 180 en bici, te pongas a correr y corras y encima que disfrutes, eso sí, a más de 5’ 30’’ el Km. Eran 6 vueltas de 7 km. Yo las 2 primeras muy bien. Comía casi un gel por vuelta pero no hacía falta tanto; luego lo pagaría. En la tercera ya empecé a notar que dejaba de disfrutar, y la cuarta y la quinta lo pasé un poco mal. Me dolía todo, me salió una ampolla, la tripa dijo basta y notaba los cuádriceps como hierros viejos que no se querían mover más. Hice los primeros 21 en unas 2 horas, aunque iba por debajo de 6 el km., paraba en los avituallamientos y andaba un poco después para digerir los geles. Como decía antes la cuarta y la quinta vueltas estuve fastidiado, eso sí Eva y María animando como campeonas; se me notaba que lo necesitaba, y cuando llegó la última vuelta pensé que o echaba el resto o se me iba a alargar demasiado la agonía. Al principio me dolía la tripa, paré un poco, volví a andar, me encontré con Jesús, que ya no le quedaban más que unos 3 km., nos dimos ánimos y me puse a correr. Ya no paré en ningún avituallamiento; esos 6 Km. los quise hacer rápido. Pasé por el box, allí estaba Javier que había terminado hacía un rato. Me quedaban 2 km. Ya hasta me hablaba a mí mismo “venga un poco más, un poco más que ya está, aguanta, aguanta como sea”…

Y por fin meta. 12 h 40 min. Un tiempo muy humilde pero la sensación de cruzar meta y abrazarme a mis compadres de aventura no es humilde, es gigantesco, es grandioso, un montón de sensaciones, de satisfacción, de haber logrado lo que nos propusimos, sencillamente ser FINISHER.

Me podría poner a dar las gracias a toda la gente que me ha ayudado, nos a ayudado, a conseguir este reto, pero creo que ya sabéis quien sois, sois muchos y buenos de verdad. ¡¡Un besote!!

El 20 de abril, mientras entrenábamos este reto, un amigo decidió dejar de seguir viviendo. Si sirve de algo dedicar las cosas, yo el ironcat se lo dedico a él. ARITZ SIEMPRE CON NOSOTROS. AGUR.

 Ricardo.

CÓMO HACER PARA QUE TE VALGA EL TRAJE DE LA BODA.  Por Jesús H.

Siempre había tenido en la cabeza lo de hacer un ironman, pero vamos de forma romántica, como un sueño,  pues pensaba sinceramente que yo sería  incapaz de hacer una burrada de esas, y no sé todavía porqué me apunte al ironcat (pero me alegro), eso sí  tras unas cuantas deliberaciones… si… no… si..no… qué hago… “vamos que tu puedes que Ricar y Javi ya están apuntados , es el momento… puff que no… que si…” creo lo que más influyó a la hora de apuntarme  es lo fácil que soy de convencer.

Al final le dije a Javi que me apuntara (qué locura… qué locura). Bueno pues a entrenar y a entrenar en serio y a cuidar la alimentación: fuera galletas y se acabó lo de untar en la leche. Eso también ha sido duro. Me comentó un día el encargado del Mercadona que había bajado mucho la venta de galletas y yo me reía para mis adentros. Los entrenamientos han sido muy duros con mucho frío y días de mucho aire, pero graciaa a las buena compañía que hemos tenido y el buen rollo se hacían más amenos y hasta divertidos (bueno hay que reconocer que Javi canta fatal y Ricar se pasaba los entrenamientos  “pa-lore pa-lore..pa-lore” pero en fin a todo te acostumbras). Hemos pasado muchas horas juntos  Javi Ricardo y yo,  pero hay que agradecer a todos los que nos han acompañado en alguno de los entrenamientos porque de ellos es parte este ironcat y sobre todo los consejos que nos habéis dado. Los entrenamientos en solitario también han sido muchos; estos servían para dejar volar la imaginación y soñar con terminar… en algunos hasta me veía entrando en meta con mis tres compañeros de faena. Os juro que un día corriendo se me saltaban las lagrimas.

Bueno, después de 24 semanas de entrenamiento nos presentamos en L’Ampolla. María y yo vamos de avanzadilla. El pueblo es pequeño pero muy bonito, me sorprende para ser jueves el poco ambiente que hay para el triatlón, hablando con la gente me comentan que “mañana es cuando empieza de verdad el ambiente”. Damos un paseo de reconocimiento, un poco de playa y a descansar.

Irotcat2013_5El viernes por la mañana me doy una vuelta con la bici para reconocer el circuito y ya sí veo mucha gente en el camino con las cabras dando vueltas y a la organización montando boxes. Por la tarde la reunión técnica, nos explican un poco todo y recojo los dorsales. Llegan Javi Ricar y la familia Pascual al completo (qué alegría me da verlos). Nos obsequian con una camiseta y una pancarta que dice SI PUEDES SOÑARLO PUEDES LOGRARLO…¡qué bueno!. Por otra parte me empiezo a poner muy nervioso, hasta el punto de que casi ni ceno de los nervios. Bueno con Mente-fría y Ricar preparamos la estrategia de la comida no sin muchas dudas. Ellos deciden dar un paseo, yo no. Son las 11.30. Para la cama. Soy un saco de nervios…las dudas no me dejan dormir y el lavavajillas tampoco.

¡Por fin son las 5 de la mañana! Es el gran día. Me levanto más sudado que un pollo. Creo que habré dormido unas tres horas. Desayuno más bien poco por los nervio (admiro la tranquilidad de mis compañeros, os confieso que hasta me cabrea un poco). A las 6 cogemos las bicis y para boxes. Está el suelo mojado pero hace buena temperatura. Unas cuantas fotos para el recuerdo y le doy un fuerte abrazo a mi amorcito, le digo al oído que tengo mucho miedo pero que estoy muy feliz de que esté a mi lado en esto (bueno que me pongo un poco blandengue… que soy un futuro ironman). Una vez en boxes coloco todo en orden. Bien, todo perfecto, parece que no se me ha olvidado nada, suelto un poco los nervios viendo que está todo correcto, me enfundo el neopreno y a calentar al agua. Las primeras sensaciones dentro del agua son muy buenas, cojo bien la respiración, el agua está muy tranquila y a buena temperatura.

Momento de la salida. Sorprendentemente estoy muy tranquillo, les  doy un abrazo a los dos titanes que me acompañan y ¡suerte compañeros! que esto  es para disfrutarlo. Me despido de María y la familia Pascual con un beso al aire y buppppp bocinazo de salida.

Empiezo la natación con mucha tranquilidad dejando que la gente coja su sitio. Nada mas de empezar se me mete agua en las gafas, me paro me las coloco y sigo sin ningún problema a buscar la primera boya. Todo va según el guión, en ese momento me relajo del todo y voy nadando con mucha soltura hacia las demás boyas, no hay golpes ni prisas, esto marcha bien y empieza a ser divertido. En ese momento la cabeza se empieza a acordar de todo lo que hemos pasado hasta llegar a estar disfrutando del ironcat y de todas las personas importantes en mi vida, de que todo el mundo me dice que esté tranquilo en la bici, bueno y de un montón de cosas más. Poco a poco y brazada a brazada cojo el espigón del puerto que me lleva a la salida de la natación. Me encuentro bien, miro el reloj una hora doce, muy bien, buen tiempo. Me saludan Eva, María, Estela y Álvaro (comando “Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”) voy para los boxes, me pongo el traje de triatlón para comenzar la bici, un trago de agua y me encuentro con Ricar que me comenta que la natación genial y que está muy tranquilo yo le digo que lo mismo nos damos un abrazo y ¡suerte compañero! Cojo la BH y a funcionar. 180 Km. nos esperan entre los arrozales. Mi misión es coger a mente-fría y a su lado (sabio consejo de Oscar) pero no sé el tiempo que me lleva.

Empiezo la bici. Otra vez veo a nuestro grupo de fans animando y animando sin parar. Les digo por señas que voy muy bien y me echan una sonrisa que me hace muy feliz… ¡esto marcha! pero tranquilo Jesús la bici te tiene que servir para calentar la maratón. Me como el primer bocadillo de membrillo y queso, que he de reconocer que me supo genial. La primera vuelta la voy haciendo a 31,8 de media, me cruzo con Javi y pienso que me sacará unos 7Km. Sigo y veo a Ricar. Todos vamos muy bien. All finalizar la primera vuelta se me pierde un tornillo del porta bidón trasero, paro y le pido a María unas llaves hallen, ¡no hay!, para la segunda vuelta, cojo el bote y me lo meto en el bolso de atrás, ¡a seguir! Tranquilo -me digo a mi mismo- que no pasa nada, esto es una avería sin importancia. Cuando voy por la segunda vuelta y media cojo a Javi y echamos una parlada de lo bien que vamos los tres y que nos está saliendo todo según los planes. En la vuelta cuarta paramos a comer. El grupo de apoyo nos tiene todo preparado, la gente lo flipa al ver que nos paramos a comer. Nos comentan que el whatsapp está que arde y que la gente está muy intrigada con la carrera (qué bien, como si fuéramos importantes y todo). Un saludo a cámara y a hacer las dos vueltas que nos quedan. En la quinta vuelta el aire ya empieza a ser pesado y en la sexta mucho más. Tengo un momento que lo paso mal… tranqui, tranqui -me avisa Javi-. Qué bien me conoce que me lo ve en la cara y me dice que me tranquilice y que coma. Y eso hice: una barrita de esas ladrillo y un gel ¡y como nuevo! Veo a Javi que se pierde en la distancia pero yo sigo tranquilo y a recuperar que es la última vuelta y hay que empezar a correr.

Por fin se termina la bici. El aire estaba muy molesto. Miro el reloj, 6 horas 30 minutos ¡bien, esto marcha bien! Al llegar a boxes está Javi dejando la bici; nos saludamos. Él se va a cambiar. Yo me cambio los calcetines, me doy vaselina por todo el cuerpo y se me olvida  la crema protectora… en fin la sangre está en las piernas. Una gran duda se pasa por mi cabeza ¿cómo estarán las piernas para correr? Ánimo, ánimo… Un saludo para nuestro grupo de apoyo y a comenzar a correr.

Ironcat2013_7Empiezo la carrera a pie poco a poco, pensando lo bonito que es esto: playa, chicas en topless, barcos, el sol, la gente animando… también pienso que en la bici me he alimentado bien, muy bien diría yo (dos bocatas, 4 barritas, 2 geles, un poco de pasta, una tarrina de arroz con leche y litro y medio de recuperation sport) y que la he hecho muy tranquilo. Espero que sea suficiente para hacer el resto del Ironcat. El primer Km. muy bien: 5.35, uff  ¡afloja! Las piernas van muy bien, en el km. 2 me encuentro con Javi, le pregunto por el ritmo y me dice que sobre 5. Yo le entiendo que por debajo de 5 (esta vez no me interesa el ritmo de mente-fria), al poco tiempo me adelanta pero yo intento ir corriendo sobre 6. Me cruzo con Ricar que ya está corriendo, nos damos ánimos y me dice que va GENIAL, su palabra favorita del IRONCAT. Con mi primera pulsera voy camino de buscar la segunda con una sensación increíble de lo bien que voy. Km. 10 y esto marcha. “Jesús no te emociones que tiene que venir Bruno a verte” (el hombre del mazo). Me voy cruzando con Javi y Ricar. Me hace muy feliz ver lo bien que vamos los tres; miro el reloj y veo que llevamos ya 28 km. Y todavía con buenas sensaciones y corriendo por debajo de 6. Paro en todos los avituallamientos pero sólo cojo agua, excepto una vez que me da por coger un gel: me cae en el estómago como un tiro, me empieza a doler muy fuerte la barriga ¡hay que evacuar! paso por boxes y le pido a María unos clínex y al baño… ¡Qué agusto! Salgo como nuevo pero las piernas han perdido su alegría. Comienzo a correr por encima de 6. Javi va como un tiro, ¡qué carrerón! Ricar y yo vamos también muy bien, ¡5 pulseras! Esto se pone duro, ya esta Bruno conmigo, aquí es cuando empiezo a entender porqué tenemos el cerebro dividido en dos partes, una para el dolor de piernas y la otra para disfrutar de los últimos Km. que me quedan. Al pasar por boxes me quedarán sólo 7 km. pero casi no puedo correr. Ánimos y más ánimos de la familia Pascual y de mi Cari …”esto está, Jesús, esto está”… .Voy a por la tan amada pulsera blanca, me encuentro con Javi que me dice que tú puedes con esto, él lo tiene hecho, le quedan 3 km. Por fin tengo la pulsera blanca, le digo a la chica que las entrega que me dé un abrazo (qué gente más maja los voluntarios, cómo animaban), pero ya no puedo correr. Como me ha dicho Eva “como si fueras a El Henar andando”. Javi ya está en meta y nuestro grupo de apoyo animándonos toda la carrera, qué bien voy con mi pulsera blanca camino de meta, pero malamente puedo andar.

Al paso por los boxes está Javi dándose el masaje, me paro y le felicito también le comento que Ricar va corriendo muy bien que esta última vuelta le he visto muy bien. A mi tan sólo me quedan 3 km.; sigo andando, pero andando muy muy malamente. En este momento voy pensando que hacer esto un tío sólo sin amigos ni compañeros tiene que ser mucho más aburrido. Por fin la recta de meta: cojo a mi niña de la mano para entrar los dos juntos a meta (ella ha sufrido tanto como yo y un momento tan importante es para compartirlo). ¡Qué felicidad, soy FINISHER, FINISHER!!

Besos y abrazos para todos, gracias Cari, gracias Eva, gracias Estela, gracias Álvaro. 12 h 25 m. puede no parecer un tiempazo, pero para mí lo es. Un abrazo con Javi y en nada aparece Ricar, qué ultima vuelta…. ¡¡VAMOS CAMPEON que ya eres FINISHER!!

Qué mejor manera de terminar que fundirnos los tres en un abrazo, qué grandes somos los tres. LOS TRES DEL TRATLON CUELLAR FINISHER

Si alguno conseguido llevar hasta el final se lo agradezco.

Jesús H.

Irotcat2013_2

1 comentario
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  1. Da gusto contigo Manuel. Niquelado lo tienes todo. Solo falta que a la gente le de por escribir alguna crónica más.