EcoTriMad 2012. Por Javi y Ricardo.

may 17th, 2012 | Publicado por: | Categoría: Crónicas

.

JAVI:

Ya estamos aquí, hemos llegado a Buitrago. Oscar, Juancar, Cristina, Eva, María, Jesús, Ricardo, Miguel Angel y Yo. Las chicas y Juancar a acompañarnos. Como siempre, la afición nunca falla. Cogemos los dorsales, vemos la entrada en meta y nos subimos a la zona de boxes, dónde se nada y se hacen las transiciones. Comemos un poco antes de las 10:00 de la mañana. No aprecieron nervios en ninguno. Todo tranquilo, unas risas y a descansar un poco hasta la hora de empezarnos a preparar. Nos sobra mucho tiempo,… de momento.

Llegan las 11:00 y empezamos a prepararnos, traje, neopreno, casco, bici, etc,… vamos a meter la bici a boxes, y ya está el del micro diciendo que solo quedan 10 minutos para poder entrar a calentar, buuufff, empiezan las prisas. A ponernos el neopreno lo más rápido posible y al agua. Cada uno por un lado, todos corriendo para que nos de tiempo a comprobar que la primera entrada en el agua resultaba fría, bastante fría. Juancar nos va reuniendo mientras esperamos a nuestras respectivas salidas para hacernos unas fotos. Le pido que me coja el tiempo de la natación. Entre risas y bobadas y de momento con pocos nervios, llaman a los del gorro verde y todos me chillan “GORRO VERDE, GORRO VERDE!!!”. Levanto los brazos para despedirme, choco la mano con Oscar y me voy para la salida. Buuufff, somos muchísimos. Al principio estoy atrás del grupo, pero viendo que la salida no es desde el agua como el año pasado, si no que nos mantienen en la orilla decido irme para adelante. Me coloco en primera fila lo más a la derecha que puedo, ya que nada más salir se gira a la derecha. Mientras espero a que den la salida pienso en como me voy a tomar la carrera. Iba a tirar desde la salida y hasta que me aguantará el cuerpo. Lo tenía claro desde hacía tiempo. Si no arriesgo no sé hasta dónde puedo llegar.

Dan la salida, al agua. Me pasa uno por la derecha, otro por la izquierda, otro por encima de las piernas. Cogemos el giro a la derecha, me coloco a la derecha también y pista libre. ¡¡A nadar!! Al poco me doy cuenta que no voy nadando como de costumbre y es que estaba respirando cada cuatro en lugar de cada tres. No me siento demasiado cómodo. No siento que avance. Así llego a la primera boya. Giro limpio a la izquierda. He intentado coger un par de pies, pero me han parecido demasiado rápidos. Pienso que ya les habrán dado la salida a todos mis compis de Triatlón Cuéllar. Sigo. No consigo sentirme cómodo. Por momentos veo que me dejo llevar. Llegamos a la segunda boya. Me concentro en estirar la brazada y sobre todo en dejarme deslizar más. Ahora sí, ahora veo que avanzo, deslizo de lujo. A tirar millas. Sigo así hasta la tercera boya y enfilo hacia el arco de salida de la natación. Un puntito más para llegar a la salida del agua. Salgo corriendo. Veo Juancar que me anima y me chilla el tiempo: “31:51″ Le guiño un ojo y hago un gesto de aprobación. Me doy por satisfecho. Me chillan la chicas “vamos Javi”. Transición larga. Me voy quitando las mangas del neopreno, que me cuesta. Boxes: fuera neopreno, me pongo los calcetines, botas de bici, casco y a correr hasta la salida.

Me subo a la bici. Desde el principio empiezo a tirar. Paso a dos o tres en el tramo vallado hasta coger la bajada. Lo tengo claro. Me siento bien. Sigo con lo que tenía pensando, hay que tirar, con conocimiento pero sin dormirme. El circuito es rompe piernas. Es el mismo que año pasado pero no me resultó tan duro. Hago las subidas con un punto y sin dormirme en las bajadas. Como una barrita a los 45 minutos de bici y voy hidratándome cada poco tiempo. Primera vuelta en una hora trece. Doy la vuelta mientras me animan “l@s chic@s”. Les saludo con la mano izquierda y casi me como al que me daba un bote de líquido que no cojo, pero si un gel y una barrita. A los cuatro minutos de dar el giro me cruzo con Oscar y al rato con Jesús. Hecho cuentas. Dependiendo de qué tiempo haya hecho Oscar en el agua, y teniendo en cuenta que salía 7 minutos antes que él, me cogerá más o menos al acabar la vuelta o en boxes. Esta segunda vuelta la doy con molestias en la espalda y trato de estirar cada vez que puedo. Inevitablemente tardo un poco más que la primera, unos cuatro minutos. Lo tenía claro. Ir estirando la espalda en las bajadas en lugar de ir agachado me hace perder tiempo. También voy teniendo en cuenta que tengo que correr y siento que voy desgastando las piernas. Había que cuidarlas un poco, aunque solo fuese las últimas rampas. Acabo la bici. Oscar no ha llegado hasta mí. Entro en boxes. Ahí está la afición chillándome, …y “cantándome”. Juancar me chilla: “eres una máquina!!!!” y yo le contesto: “a ver como corro ahora…luego te digo””. Les digo que le digan a Oscar que le veo por el camino, suponiendo que tiene que estar al llegar, cojo todos los geles que llevaba en la bici, zapas de correr y a correr. Sin salir de boxes veo que entra Oscar. Se lo chillo a “l@s chic@s”: “AHI ESTA OSCAR”. Me anima según entra, le chillo “VAMOS” le levanto el dedo gordo en señal de aprobación y le digo que ahora le veo.

Empiezo a correr. Salgo de boxes. Buuuffff, que mal. Pienso: tranqui, date tiempo. Subo la pequeña rampa de asfalto, se me ponen los cuadriceps como piedras, sigo, giro, empiezo a bajar hacia la presa y no puedo correr. Los cuádriceps no me dejan. Me apoyo en un árbol y estiro cuadriceps tirándome del pie por detrás, me da un tirón el isquio de la pierna derecha. Estoy totalmente acalambrado. Me agacho, me toco las piernas, buuuuffff, vaya rato. Llega Oscar, me dice “para del todo y estira” y pienso “me ves que me mueva?”, jajajajjaja. le digo que tire. Me relajo, las piernas también y empiezo a correr. Veo a Oscar a lo lejos pasando la presa. No nos cruzamos porque empiezo la vuelta al pinar antes de que la termine él. Voy fatal. No tengo nada de soltura y las piernas cansadísimas, sin fuerza, mal cuerpo. Km 2, vaya tela!!! Lo llevo claro.

Sigo mientras pienso que me iré encontrando mejor poco a poco. Me engañaba. El ritmo por la presa aunque me cuesta una barbaridad no es malo. Acabo la presa sin cruzarme con nadie de nuestro equipo, pero según voy a coger el camino a la izquierda dirección al pueblo veo que entra Miguel Angel con la bici, le saludo y el a mi. A seguir. Llego corriendo hasta el pueblo, paso el puente y llego al paso peatonal y lo subo corriendo, se me vuelven a tensar los cuadriceps. Me toca parar. Cambio de plan Javi, pienso, hay que acabar, olvídate de la 1:45 de carrera que va a ser que no. Y aún no había viso lo que me esperaba. Paso la vuelta del pueblo, varias rampas con dos muy duras, por encima del resto. Las subo andando las dos, no tengo cuerpo ni piernas para más. Estoy sufriendo muchísimo. Me digo a mi mismo “poco a poco”. Hay que acabar como sea. Llego al camino de vuelta a la presa, me cruzo con Jesús, lleva buena cara ahí (no sabe lo que le espera), me da ánimos mientras sacudo la mano diciéndole lo mal que voy y señalo hacia el pueblo sin llegar a decirlo lo que quería (es durísimo). Poco después me cruzo con Miguel Ángel. También lleva buena cara y me da ánimos, consigo transmitirle lo mismo que a Jesús, voy fatal. A todo esto, ya subo cada rampa andando. Llego a la zona asfaltada, veo a Ricardo que sube de la presa, le levanto la mano pero no me ve. Por fin llano. Me emparcho de agua cada vez que paso por un avituallamiento y bebo un par de vasos de agua cada vez también. Me caen al estomago como una patada en los mismísimos pero necesito beber. Cruzo la presa al trote, decentemente, me cruzo con Oscar que se sorprende al verme ahí de golpe, me había perdido la pista antes, por lo que me dijo después. Vuelta al pinar, otra vez la presa, ¡¡¡no puedo más!!!. Ando un poco, pienso que ya andaré en las subidas y vuelvo a empezar a correr. Buuufff, se me hace eterna la presa. Por fin llego al final de esta. Vuelvo a beber otro par de vasos de agua y otra vez me empapo de agua, el calor aprieta. Me tomo otro gel. Ya me había tomado uno la primera vuelta también. A seguir. Me vuelvo a cruzar con Jesús y luego con Miguel Ángel. Ya no llevan tan buena cara. Les doy ánimos a los dos. El paso por el pueblo pasa factura. Al llegar a Buitrago en el puente me cruzo con Ricardo, que me dice: “vamos que no te esfuerzas!!” le digo que voy fatal, me pregunta si me queda una vuelta y le digo que si. El lleva buena cara. Se ha tomado la carrera como le tocaba. Le veo bien. Doy la vuelta al pueblo y otra vez hacia la presa. Ya solo hay que llegar y volver pienso. No queda nada. Me cruzo con Oscar que ya va enfilado hacia la meta. No lleva buena cara ahora, va dando el resto. Miro el tiempo, ya que había llegado a boxes casi a la vez que yo. Le doy ánimos y le digo que lo está bordando. Me vuelvo a cruzar con Jesús, está vez no veo a Miguel Angel, si a Ricardo en el mismo sitio donde antes no me había visto y me chilla “vamos que ya lo tienes”. Llego al avituallamiento, donde hay que dar la vuelta. De lo que hay, me apetece una Coca Cola aunque se que no es lo mejor. Me la tomo mientras subo andando el tramo asfaltado. Buaaagg, está caliente. La tiro y a correr. Queda poco para meta. Me doy ánimos a mi mismo. Me cuesta una barbaridad correr. Por fin llego al pueblo, subo las escaleras de la muralla andando, vamos tres o cuatro que también andan. Empiezo a correr antes que los otros. No queda nada me digo a mi mismo. Son 500 metros Javi. Entro en la zona de meta y la cruzo prácticamente andando. He penado, pero he llegado. Ya me daba igual el tiempo.

 

RICARDO:

Muy buenas, por fin lunes, cómo se agradece estar de vacaciones.

Se han pasado, para otro año no vengo y cosas por el estilo es lo que más se escuchaba en el autobús que nos llevaba a box, a la vez que una refrescante tormenta caía sobre la zona.

Yo salí muy tranquilo, sabia que después de lo poco que entrené no podía ser de otra manera. Al poco de empezar a nadar empecé a agobiarme un poquito, digo, ya la hemos liao y con lo que queda, así que aflojé mi ritmo hasta casi ni avanzar, empecé a coger más aire en cada brazada y a respirar cada 3 y cada 2 brazadas alternativamente. Esta opción dio resultado y enseguida pude coger mi ritmo normal de natación, pero esto no evitó que entre la primera y la segunda boya empezasen a adelantarme los primeros de la salida siguiente a la mía (por aquí vendrá Oscar) pensaba mientras me pasaban como autenticas bermejillas. Ya no me agobiaba, pero eso no evitó que se me hiciera larguísimo. A los 40 minutos de mi salida llegue a la orilla, tardé 4 minutos más que el año pasado, pero es lo que hay.

Tranquilamente corrí a box, me tomé mi tiempo y ¡ale! “pa ya con la bici” El circuito era igual que el año pasado, este año con calor. Yo fui despacito, ya que sabía que era duro, pero no recordaba que lo fuese tanto. No sé cuándo me adelanta Jesús y me dice que tiene las piernas cargadas, pero me adelanta !qué tío!!! después de muchas cuestas y un dolor de pies y espalda malísimos nos acercamos a Buitrago. Estos últimos Km. los comparto con una chica del aguaverde (creo) y con Ricardo, de triatlón La Olma.

Me bajo de la bici y digo “no puede ser” pues sí era, estaba cansado y no me apetecía nada correr, menos mal a la afición que me animaron como si fuese el primero. Poco a poco empecé a correr y conseguí llegar corriendo hasta el pueblo y después de bordear un poco el pueblo LA ASPIRINA: una rampa infernal de unos 50 metros que se me hizo eterna (se podía bajar rapelando) la subí andando y desde aquí a cada pequeño repecho a andar, ahora solo importaba terminar. Me crucé con varios corredores, algunos de mi equipo y todos decían que iban mal, yo como iba tan despacito, quizás no daba sensación de ir petao, pero lo iba y con dos ampollas y quemado por el sol y con una sed angustiosa y con ganas de jiñar y yo creo que se me olvida algo.

Cuando me quedaba vuelta y media y a la vez que enlace con Miguel Ángel me crucé con Jesús, le digo “espérate y entramos los 3 juntos” y no quiso !!qué tío!! Quedaban 10 angustiosos kms, interminables, pero ahora iba acompañado por MIguel Ángel, y con una conversación muy motivadora (yo voy petao, yo reventao, yo tengo que andar cada dos por tres, yo también, yo no sé yo, pues yo igual, pues habrá que terminar, pues como sea, venga, pues ale, pues ale) Me dijo que tirase y tire un poquito y le deje atrás. Al rato me cruzo otra vez con Javi y luego con Jesús. A Jesús me pareció que le iba recortando algo, decidí intentar cogerle, pero enseguida un apretón infernal de estomago me devolvió a la realidad, así que despacito y buena letra. Despues de 5 h 50 min llegué a meta.

Un triatlon durísimo, pero lo de siempre, buen ambiente, buena compañía y otro día fabuloso. Yo no sé cómo puede vivir una persona sin ser de Triatlon Cuéllar, jeje!!

Besos pa tod@s

2 comentarios
Deja un comentario »

  1. Da gusto contigo contigo Manu. Que bien apañado tienes esto.

  2. Gracias Javi, aunque como siempre os digo, lo difícil lo hacéis vosotros…